¡Hola! A dos semanas de tener que volverme a España vengo a contaros un poco como está siendo la experiencia <3. ((Queria haber escrito antes pero el tiempo pasa volando y no me he dado cuenta!!!!))
Esto ha sido un no parar, hay muchas cosas que ver y que hacer en la ciudad y me falta tiempo para completar la lista de cosas pendientes… eso solo ha sido culpa de mi mayor enemigo estos meses: el clima. Cuándo llegué, había sol y buen tiempo y fue todo un engaño. Mayo ha sido un mes pasado por agua, frío, granizo y viento. Mientras veía yo fotos de mi familia en España disfrutando de la piscina ya.., ¡yo aquí sin quitarme el chaquetón! Muchos planes de fin de semana los he tenido que cancelar por culpa de estos temporales, que ni un paraguas te salva de acabar empapado.
Pero cuando sale el sol, aquí todo el mundo lo celebra. Es que con el primer rayo y una temperatura que supere los 15º grados, te ves a todo el mundo en bikini por los canales de la ciudad (¡y sin bañadores! Aquí la gente en plena ciudad se mete al agua desnudo… choque cultural total).
He aprendido mucho sobre la cultura de países nórdicos aquí en Dinamarca, aprovechando la oferta de freetours que hay con paseos y explicaciones muy detalladas tanto de curiosidades de la ciudad como de costumbres, los recomiendo mucho. Justo escribo esto después de uno al que fui ayer, por el barrio de Christianhavn (muchos lugares aquí son -havn, que significa puerto), acabando en La Ciudad Libre de Cristiania. Si venís a Dinamarca, tiene que ser uno de los destinos encabezando vuestra lista de lugares que visitar. Es una comunidad, como el nombre indica, que funciona como una ciudad libre dentro de la ciudad de Copenhague. Es completamente distinto a todo lo que ves aquí y llama mucho la atención.
Hablando de lugares que visitar, ¡he ido hasta a Suecia! Y es que hay un tren que te lleva directo cruzando el Mar Báltico por un puente-túnel en solo media hora. Merece la pena ir de visita, en el mismo día porque con tan poca distancia te ahorras hasta el alojamiento ;).
Y podría seguir hablando de las miles de cosas que hay por hacer y visitar aquí pero creo que es mucho más interesante cerrar el broche de este post con lo más importante de la experiencia Erasmus: las prácticas. Me siento super agradecida por la oportunidad que está suponiendo estar directamente implicada en la creación de un videojuego. Poder vivir de primera mano todo el proceso rodeada de un equipo como el que es Throughline Games sin duda es lo mejor que me llevo de aquí. Desde la producción, la participación en reuniones, las comidas con el resto de compañeros (y los días de frambuesas a 15dkk), ¡hasta hemos tenido la oportunidad de participar en los vídeos del detrás de cámaras del videojuego! Totalmente enriquecedora.
¡Me despido ya! Os escribiré de nuevo al volver a España y a los 40º de Córdoba… con lo agridulce que resulte el final de esta preciosa experiencia, ¡¡adiós!!



