Desde Florencia puedes moverte a muchas zonas interesantes del norte de Italia.
Lo más cercano y conocido es Pisa, de hecho es el aeropuerto más próximo para llegar a la ciudad. En Pisa no solo encontramos su famosísima torre inclinada, sino también un casco histórico que merece mucho la pena recorrer.
Otra zona muy popular – y que todavía tengo pendiente – es el resto de la región de la Toscana. Aunque Florencia es la capital de esta región, merece la pena perderse por sus pueblos pequeños y disfrutar del paisaje toscano, con Siena como uno de sus grandes referentes a poca distancia de la ciudad. Es una zona que destaca ampliamente por la producción de vinos y por su gastronomía, de la que, por supuesto, probamos su plato más famoso, el bistec a la florentina.
Nosotros optamos por aprovechar el fin de semana para visitar el Cinque Terre, un parque nacional formado por cinco pintorescos y coloridos pueblos que parecen estar esculpidos en la roca. De hecho, la película de animación «Luca», se inspiró en estos cinco pueblos. La verdad, no sabría elegir cuál me gustó más.



El Cinque Terre se puede visitar cómodamente desde La Spezia en tren, pero si tienes tiempo, te recomiendo hacer una parada en Porto Venere. No forma parte de Cinque Terre, pero está muy cerca y fue una grata sorpresa.


