Cine Experimental en un entorno multicultural

La segunda parte de mi viaje fue bastante diversa. Mina aprovechó mi estancia para que los estudiantes pudieran mostrarme las películas en las que estaban trabajando. De este modo, mi visión externa podía aportar una perspectiva sobre cómo eran percibidas esas pequeñas obras desde fuera, desde la mirada de alguien no familiarizado con su proceso de escritura e investigación.


Los trabajos eran muy variados, en un entorno multicultural, donde la mirada de los alumnos se vincula, en muchas ocasiones, con sus raíces: Irán, Marruecos, China, Ghana, Madagascar, Japón, Brasil, Argentina, España, Filipinas… Me sorprendió la gran diversidad de nacionalidades que confluyen en este lugar.Fue una suerte poder asistir a las clases en este momento del curso, ya que los proyectos estaban bastante avanzados y pude presenciar prácticamente la fase final del proceso.


También conocí a otros compañeros de Mina: Esteban, un colombiano afincado en París, y Valérie. Con ellos asistí a sesiones especiales donde se proyectaban trabajos realizados por antiguos alumnos. La creatividad y libertad formal que encontré en esas obras era enorme, muy alejada de lo que solemos asociar con formaciones más técnicas, como la arquitectura.

La escuela está en contacto con diferentes estructuras vinculadas a la exhibición de cine, como la distribuidora de cine experimental LightCone, a solo 15 minutos de distancia, o el Festival de Cine Jean Rouch, del que hablaré en la última entrada.