Final de Erasmus en Dinamarca.

¡Hola! Qué raro es escribir este blog ya desde España… el tiempo ha pasado volando. Llevo una semana de vuelta y sin duda lo primero —y que más— estoy echando de menos del país escandinavo es el tiempo, ¡¡no ha sido nada agradable ser recibida con una ola de calor!! Después de todo lo que me he quejado de las lluvias y el viento de Copenhague…

Pero dejando el tiempo a un lado, quería aprovechar esta última publicación para valorar la experiencia que he tenido la suerte de vivir, y digo suerte porque, efectivamente, ha sido una experiencia maravillosa. Tener la oportunidad de trabajar durante tres meses mano a mano en un proyecto tan vivo y un equipo tan acogedor… no tengo palabras para valorarlo. ¡Hasta nos han escrito diciéndonos que nos echan de menos en la oficina!

Sin duda, las oportunidades que esta experiencia me ha abierto han hecho que toda la incertidumbre previa haya valido la pena. ¿Quién sabe si al final hay un hueco para mí en Dinamarca otra vez? Por ahora… ya nos han invitado a la fiesta de lanzamiento del juego y hasta a la cena de navidad que hacen cada año. Seguimos en contacto con ellos y eso ya dice mucho.

Ya no solo a nivel profesional, sino a nivel personal, vivir fuera estos tres meses me ha ayudado a crecer mucho y enfrentar muchas cosas de maneras que no creía que fuera a ser capaz. Siempre quedará en mi un pedacito de Dinamarca, sin duda <3.