Las montañas de Matera están hechas principalmente de roca calcarenita, un tipo de piedra caliza. Su porosidad facilita la filtración del agua que circula a través de las grietas y poros de la roca, siguiendo la pendiente natural del terreno. Esta característica ha sido aprovechada a lo largo de la historia por los habitantes de Matera para construir sistemas de cisternas y canales para recolectar y almacenar el agua de lluvia y facilitar la vida en el lugar.

Pienso es esto mientras bebo de una fuente en la falda de una colina en cuya cima se encuentra el cementerio de la ciudad, conocido como «Cimitero del Silenzio». Me pregunto si nuestras experiencias se drenan en la tierra como se drena el agua. En estos encuentros, como la beca Erasmus, tal vez debamos ser como la roca calcarenita y dejar que los conocimientos y experiencias nos permeen para formar balsas de las que después poder beber.

El agua, que siempre encuentra su camino nunca se queda en nosotros para siempre. Sino que fluye y es compartida. De compartir y colaborar he aprendido en visitas como las de Casa Netural. Un gran ejemplo de la mentalidad de Matera, unir fuerzas y conocimientos para sacar proyectos que repercutan en el bien común. Netural viene de la unión de natural y network. Es un coworking, un coliving y un espacio de acción y pensamiento para trabajar la recuperación de los espacios rurales. Me parece lógico que surja algo así aquí, pues al caminar Matera tienes la sensación de estar en la naturaleza a pesar de ser una ciudad.
Como en EcoVerticale, se trabaja la integración del visitante en el espacio propio. Surgió el concepto de ciudadanos temporales, algo que está anotado en rojo en mi cuaderno porque entiendo que en la gestión del turismo guarda muchas similitudes con Córdoba y como escuela algo tenemos que decir. En Casa Netural acogen a nómadas digitales, y está abriendo el espacio a empresas. Además, son parte de una comunidad energética y trabajan en proyectos rehabilitación regional como Wonder Grottole. Donde, sin ayuda de la administración local, han desarrollado una guía de interés de la zona y han rehabilitado varios edificio a través de propuestas culturales en torno al conocimiento local y tradicional. Buscando siempre alternativas a la gentrificación. Para ello, llevaron a cabo la que ha sido la Segunda campaña de marketing más grande de la historia: People of Grottole.
Además de toda esta sensibilidad a la hora de encarar los proyectos y pensar la habitabilidad de una región. De apostar por lo sostenible, lo común y lo colaborativo, ellos son los artífices, junto a un apicultor de la zona, de que exista la posibilidad real de pasar una noche rodeado de abejas. Han construido la casa, de momento un prototipo hecho a mano, y la han habilitado. Lo de dormir ya es tarea de cada uno.

Os advierto que me quedan muchas cosas por contar,
buona giornata a tutti.
