Rezar con arañas, dormir con abejas.

Hoy ha sido mi cuarto día en matera y, quitando algunos mosquitos, no me ha mordido ningún otro insecto. Pero, si he sido capturado por esta ciudad que está distribuida como un enjambre. Además, resulta que visitando el Musei nazionali di Matera (Palazzo Lanfranchi e Ex Ospedale San Rocco) me encontré con una pieza de uno de mis artistas preferidos, que además ha tenido obra en el C3A, Tomás Sarraceno. El edificio está unido a una antigua capilla y ha colocado en ella un confesionario repleto de arañas en su parte central, por lo que puedes confesarles tus pecados, aunque no deberías esperar expiación alguna. La obra fue la guinda a una visita magnifica, en contenido y organización. Es destacable el mural de doce metros de Carlo Levi, pero a mi me robaron el alma un par de paisajes del mismo autor.

Pero como no todo es caminar y perderse por los Sassi, hemos tenido varias visitas. Os quiero destacar EcoVErticale. Una suerte de hotel – albergue que, dada su disposición vertical establece una distinción de precios. Recordad que matera son cuevas y el primer asentamiento es de hace 10000 años pero nunca ha dejado de estar habitada salvo entre 1952 y 1968, cuando se evacuó la parte antigua por razones sanitarias. De hecho, la pobreza, la falta de higiene y las condiciones insalubres en los Sassi llevaron a que fueran considerados una «verguenza nacional». Pero ahora es un destino turístico y como nosotros sufre de gentrificación. Por eso, EcoVerticale propone un modelo de negocio diferente. En sus habitaciones conviven personas que pagan 20€ por una cama y otras que se van a los 150€ la noche. Pero además, para no alejar los sassi de los habitantes de Matera es un espacio multifuncional. Mientras te albergas ahí pueden estar aristas en residencia, presenciar obras de teatro, conciertos con globos para personas sordas, ópera y diversos tipos de eventos abiertos al público. La idea es gestionar el turismo desde la cultura y la presencia de la gente de la ciudad para romper las dinámicas de especulación y la estacionalidad de sus propios empleados. El Hotel es manejado desde la dirección artística tanto como desde la hostelera con el fin de producir valor en su negocio y en la comunidad y en la ciudad de Matera.

Seguro que estáis pensando que lo de las abejas qué tiene que ver en todo esto, pues os dejo con la duda y juego al cliffhanger. Eso sí, os digo que aquí la gente tiene iniciativas originales, las trabaja y une recursos para hacerlas posibles.