25 junio, 2020 Msalud99

La primera semana que pasé en la ciudad fue en el Airbnb que alquilé junto con Pepe, podríamos resumirla en una auténtica montaña rusa de emociones. Comencé las clases un lunes y mientras aprendía como funcionaba allí todo el tema de las clases mezclando ateliers con lecciones teóricas, no paraba de buscar alojamiento por internet en todo tipo de páginas y seguíamos sin encontrar nada que nos gustase a los tres. 

Hasta que un día el jefe de Bea le proporcionó alojamiento en una plaza que quedó libre en el piso de un conocido y en ese momento fue cuando nos dimos cuenta de que se terminaban los días para salir de aquel acogedor Airbnb y necesitábamos una urgente solución a corto plazo para conseguir un techo definitivo. Comenzamos a buscar también alojamientos individuales en residencia o piso. El jueves Pepe fue admitido en Strahov, una residencia de estudiantes, por lo que solo faltaba yo. No os engañaré si os digo que ese jueves por la noche (mientras quedaban todos los Erasmus que llegaron en las primeras semanas) fue el peor día de mi Erasmus, ya que no quería volverme a España por el hecho de no encontrar alojamiento y me agobié muchísimo, pero sabía que debía seguir intentándolo.

Ese mismo día le pregunté a Charlie, un chico de España al que conocí el segundo día de clase, por la nueva residencia a la iba a entrar y enseguida me envió el correo de la señora con quien realizó la reserva. A la mañana siguiente mientras iba de camino a Strahov para volver a solicitar mi entrada en la residencia tras haber sido rechazada el día anterior, me contestó la señora de la otra residencia a la que iba a ir Charlie. En cuestión de minutos intercambiando algunos correos con ella me facilitó la reserva para entrar en Vetrnik, una de las residencias de la Charles University a la que podía ingresar la mañana siguiente, justamente cuando finalizaba el contrato del Airbnb. Fue ahí cuando desapareció todo el agobio y el estrés que llevaba conmigo desde hace meses. Directamente montada en el bus 191 que me llevaba a Strahov, pasé de largo esa parada para bajarme en Kolej Vetrnik y visitar el lugar en el que pasaría los siguientes meses de mi estancia en la ciudad.

Kolej Na Větrníku blok III. – Univerzita Karlova v Praze (Praha …

Una vez en la residencia mientras hablaba por teléfono con mi madre contándole todo lo ocurrido escuché a dos chicas, Mar y Elena que pasaron por mi lado hablando español y no pude evitar preguntarles por la residencia, enseguida me colaron por la puerta del bloque tres, me enseñaron las instalaciones y a pesar de saber que ese lugar se parecía bastante poco a un hotel de lujo, sabía que tras toda la lluvia que había atravesado hasta llegar ahí, era el verdadero inicio de mi nueva etapa Erasmus. 

Referente a la escuela de arte ADI Institut, consiste en un espacio en el que puedes encontrar diferentes asignaturas prácticas o teóricas como photography, multimedia, painting, art history, psychology of art o museums and galleries entre otras. Las clases se sitúan a lo largo de un edificio similar al del resto de la calle, con su características fachadas ornamentadas y de colores pasteles. Encontrarás muchos carteles, pinturas o esculturas llenas de color o con curiosas formas por los pasillos y descansillos del edificio. Aunque no tenga cafetería, puedes comprar café de una máquina que hay en la primera planta.

Las clases se imparten en inglés, empleando un lenguaje técnico y los profesores generalmente son muy serviciales a la hora de resolver dudas. Comparando con las clases de España, en esta escuela de arte siguen otro tipo de organización o metodología diferente, ya que puedes aprender las disciplinas del diseño gráfico con otro tipo de asignaturas y referencias, además en tres años puedes terminar los estudios y  conseguir tu título. Por lo general a los estudiantes Erasmus les dan la opción de escoger asignaturas del primer y del segundo año, pero recomiendan que el alumno escoja las del primer año ya que estudiar es un nuevo centro con unas asignaturas distintas y en un idioma diferente podría ser un cambio demasiado brusco y poco viable para el estudiante. 

Por último y no menos importante, me gustaría hablar del tema “tarjetas”, poco comentado y muy útil para usar en un país extranjero y sobre todo en pleno Erasmus. Hasta que no me sumergí en esta experiencia y conocí a otros estudiantes que ya conocían como iba la vida aquí, no escuché hablar de la tarjeta ISIC, consiste en una tarjeta de estudiantes que además de confirmar que eres estudiante, te provee descuentos en muchísimas cosas, ya sean sitios de comida, museos, transporte y a veces incluso en lugares de ocio. Esta tarjeta se puede conseguir fácilmente por internet y tiene un precio anual bastante asequible.

Respecto a las conexiones de la ciudad, tras haber visitado durante este último tiempo otros lugares como Amsterdam, Budapest o Berlín, puedo decir con certeza que Praga es la ciudad que mejor conexiones tiene para poder acceder a cualquier lugar ya sea en metro, tranvía, bus o tren; pero para ello necesitarás la tarjeta de transporte que puedes conseguir en alguna de las oficinas de la ciudad, teniendo la tarjeta ISIC, obtendrás un descuento de estudiante, por lo que el precio será más asequible. Si no obtienes la tarjeta de transporte, deberás comprar tickets en las máquinas que aparecen instaladas en los diferentes transportes, y después tendrás que validar el ticket en las diferentes máquinas para marcar la hora y la fecha a tener en cuenta para la caducidad del boleto, esto es muy importante ya que si el revisor os lo pide y no está marcado, os pueden multar. Hablando de los revisores, no usan ningún uniforme específico ni se les reconoce fácilmente, van vestidos como ciudadanos normales y corrientes pero llevan consigo un anillo con el sello de revisor y su documentación, por lo que conviene no arriesgarse cuando no tienes ticket o se caduca la tarjeta de transporte.

Para terminar el tema tarjetas, me gustaría recomendaros una tarjeta de crédito que utilizo y por ahora estoy muy contenta ya que con ella puedo comprar en tiendas, sacar coronas en dinero físico desde cualquier cajero e incluso pagar con el móvil sin que me cobren comisión, mi tarjeta es una visa de Revolut y opino que para realizar un Erasmus en el que utilizas un banco diferente al de tu ciudad, conviene que no te cobren dinero extra con el cambio ni por el servicio.

Estas son algunas de las recomendaciones que os puedo aportar ya que considero que es muy importante saber cómo manejarse en este campo específico a la hora de vivir en una nueva ciudad y en un nuevo país.

Un saludo, María Salud.